jueves 10 de diciembre de 2009

La Iglesia en Bélgica es un cementerio...


Los belgicanos (según un amigo mío de la secundaria) para referirse a los belgas están un poco embromados en el tema de la fe católica.

Pocas vocaciones, una jerarquía descalificada por la opinión, y en general un secularismo a ultranza ya querido adrede, ya vivido sin mucha reflexión.

Pareciera que la conducción pastoral del Cardenal Goodfried Danneels (76) toca su fin. Así puede quizá abrirse un nuevo periodo de manos de otro pastor que lleve a mejores praderas al rebaño, que por lo que se ve es dificil de gobernar, tanto como "arriar sapos".

El tema es la fe. Una fe perdida, o herida mortalmente por una teología poco que ha abandonado las raíces de la Escritura y la Tradición, en el fondo lo que el Santo Padre hace poco en la capilla Paulina les decía a los teólogos: una teología racionalista que abandona el misterio.

La realeaza belga tampoco es de decir muy creyente, digo creyente en la Iglesia Católica tal como viene sostenida en el Magisterio. De hecho mucha visita al Vaticano de parte de Alberto II, pero después firmó alguna papeleta apoyando la idea que embriones y fetos son material genético humano.

Desde Suennens pasando por Danneels... la Iglesia Católica belga es una cementerio se dice, la cosa debe venir de antes... Bueno... los cementerios tienen en general la cruz del Señor, esperemos que por lo menos eso quede.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Fiesta de la Inmaculada Concepción patrona de la diócesis de Villa María (Cba. - Argentina)




Como todos los años la grey católica de la ciudad participó ayer de las distintas ceremonias religiosas para celebrar el día de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona espiritual de Villa María.


Durante la mañana, en la que se oficiaron las misas y recibieron las primeras comuniones muchos niños, y en el atardecer cuando se concentraron los actos tradicionales de la festividad, miles de fieles convergieron en la Catedral para expresar la fe y reconocer la sublime contribución de María al designio de Dios, en lo que la Iglesia predica como el verdadero gesto de humildad y obediencia de quien es la Madre de Jesús y que, desde el sacrificio de la cruz, se transformó en Madre de todos los seres humanos.


La procesión


La serie de actos religiosos y epílogo de la novena desarrollada en el templo mayor de la Diócesis de Villa María se concretó bajo el cielo de diciembre frente a la Catedral, donde el obispo José Angel Rovai presidió la misa que concelebró con sacerdotes de distintas parroquias ante centenares de creyentes, en su mayoría familias.El buen tiempo se asoció al festejo y alcanzó su mayor participación con las últimas horas del día, instante en el que se puso en marcha la procesión con la venerada imagen de la Virgen.Fue entonces que los asistentes recorrieron las cuadras de las calles Estados Unidos, Santa Fe, Rucci y Buenos Aires que circundan la plaza San Martín portando la imagen entronizada en el altar mayor. Cánticos y oraciones fueron las principales expresiones de la extensa columna cristiana, que una y otra vez saludaron a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción agitando pañuelos y elevando al cielo numerosas antorchas. Al retornar a la casa de Dios, la imagen de la Virgen fue expuesta en la amplia explanada situada frente al atrio de la catedral, lugar donde los fieles se acercaron con profunda devoción para sellar el gesto amoroso de todos los hijos en la fe para con la Madre espiritual.Asimismo, un gran número de personas saludaron finalmente a monseñor Rovai, quien poco antes, en la parte fin al de la misa, impartió la bendición sobre todos los presentes y la comunidad de Villa María.


Fuente: http://www.eldiariocba.com.ar/ (09.XII.09)

martes 8 de diciembre de 2009

Mons. Pedro Martínez, coadjutor de San Luis


El Papa Benedicto XVI eligió al sacerdote Pedro Daniel Martínez Perea obispo de la Iglesia Católica para servir como obispo coadjutor en la diócesis de San Luis.

En esta función acompañará al ahora obispo Jorge Luis Lona también delegado de la Región Pastoral Cuyo ante la Conferencia Episcopal Argentina.

El presbítero Martínez, o padre Pedro como se lo conoce, es el actual rector del seminario diocesano Santa María Madre de Dios de San Rafael y ayer fue presentado por su ahora par el obispo de San Rafael, monseñor Eduardo María Taussig.

En una reunión con periodistas el elegido nuevo obispo destacó aspectos de su vida sacerdotal que inició allá por 1981, cuando era obispo de Mendoza monseñor Cándido Rubiolo.

"Hace pocas semanas apenas que me enteré cuando nuestro nuncio apostólico, que es el representante del Papa en la Argentina, me consultó sobre la propuesta que había presentado para que yo fuese obispo coadjutor en San Luis. La verdad es que me sorprendió -y en tono de broma agregó- claro, es la primera vez". "Contesté déjeme pensarlo un poquito. Debía ponderar. Uno ve todo el futuro. Es un cambio de vida, una responsabilidad mayor, un servicio a los demás muy grande. Es, como lo que significa el anillo de los obispos, una alianza con esa diócesis. Es una entrega total. Al tercer día, más sereno, escribí una carta aceptando confiando en la misericordia y en la asistencia divina".

El padre Pedro es hijo del doctor en historia y ex rector de la Universidad Nacional de Cuyo Pedro Santos Martínez.Según explicó, su vida de joven transcurrió "como la de cualquier chico. Con amigos. Fui a la primaria y a la secundaria en los Hermanos Maristas. Me preparaba para ingresar al segundo año de ingeniería industrial cuando sentí el llamado muy profundo de Dios que me pedía esto. Y esa elección es libre. Yo tenía una vida con cosas muy lindas y buenas y que me gustaban mucho. Amigos, deportes (practicaba tenis, rugby y gimnasia artística). Siempre digo que entré llorando al seminario porque dejé cosas muy lindas que tiene cualquier joven".Continúa con el relato: "Tuve que ir a estudiar a Paraná porque en Mendoza no había seminario. Tampoco en San Rafael, ni en San Luis ni en San Juan. Cuando me ordené volví a Mendoza y fui designado en la parroquia de San Vicente Ferrer y luego en Mayor Drummond. Tengo mis mejores recuerdos".

Luego explica que desde allí se fue a San Rafael y monseñor Kruc lo envió a estudiar derecho canónico en Roma."Cuando volví a San Rafael ya estaba monseñor Roldán. Fui canciller de la diócesis y también daba clases en el seminario. Después volví a Roma a estudiar Teología. Así pasé 15 años en que solamente tuve inviernos -recordó con una sonrisa- y regresé cuando estaba monseñor Rubiolo y luego monseñor Garlatti.

Desde mediados del año pasado es director del seminario. Al referirse a la situación política particular que tiene la provincia de San Luis, Martínez destacó que es "lo mismo que en cualquier lado porque uno se dedica a lo propio de un sacerdote. En San Luis hay mucha vida religiosa y también hay un seminario. La vida religiosa está muy asimilada a la vida cotidiana en esa querida provincia. Al consultársele sobre el tema de las vocaciones destacó que para ver si son pocas debemos remitirnos a siglos pasados. En 1800 hubo una crisis enorme de vocaciones. Después vinieron las guerras mundiales y tras ello hubo un despertar de las vocaciones. Hubo mucho sufrimiento y el hombre volvió a Dios. Esto hasta le pasó a Jesucristo y por eso debemos rezar más, para que hayan más vocaciones. Debemos verlo desde un contexto cultural donde la aceleración de la vida diaria nos obliga a olvidarnos de Dios. Cuántas familias rezan a la noche", se preguntó".

Fuente: Diario Los Andes, Carlos Simón - csimon@losandes.com.ar

"Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María" 8 de diciembre 2009



En la Constitución Ineffabilis Deus de 8 de Diciembre de 1854, Pío IX pronunció y definió que la Santísima Virgen María «en el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia concedidos por Dios, en vista de los méritos de Jesucristo, el Salvador del linaje humano, fue preservada de toda mancha de pecado original».
«La Santísima Virgen María…»
El sujeto de esta inmunidad del pecado original es la persona de María en el momento de la creación de su alma y su infusión en el cuerpo.
«… en el primer instante de su concepción…» El término concepción no significa la concepción activa o generativa por parte de sus padres. Su cuerpo fue formado en el seno de la madre, y el padre tuvo la participación habitual en su formación. La cuestión no concierne a lo inmaculado de la actividad generativa de sus padres. Ni concierne tampoco absoluta y simplemente a la concepción pasiva (conceptio seminis carnis, inchoata), la cual, según el orden de la naturaleza, precede a la infusión del alma racional. La persona es verdaderamente concebida cuando el alma es creada e infundida en el cuerpo. María fue preservada de toda mancha de pecado original en el primer momento de su animación, y la gracia santificante le fue dada antes que el pecado pudiese hacer efecto en su alma.
«… fue preservada de toda mancha de pecado original…» La esencia formal activa del pecado original no fue removida de su alma como es removida de otros por el bautismo; fue excluida, nunca fue simultánea con la exclusión del pecado. El estado de santidad original, inocencia y justicia, como opuesto al pecado original, fue conferido sobre ella, por cuyo don cada mancha y falta, todas las emociones, pasiones y debilidades depravadas, esencialmente pertenecientes a su alma por el pecado original, fueron excluidas. Mas no fue eximida de las penas temporales de Adán –el dolor, las enfermedades corporales y la muerte.
«… por un singular privilegio y gracia concedidos por Dios, en vista de los méritos de Jesucristo, el Salvador del linaje humano». La inmunidad del pecado original fue dada a María por una singular exención de una ley universal por los mismos méritos de Cristo, mientras los demás hombres son limpiados del pecado por el bautismo. María necesitó la redención del Salvador para obtener esta exención y ser liberada de la necesidad y de la deuda (debitum) universal del estar sujeto al pecado original. La persona de María, por su origen de Adán, habría sido sujeto de pecado, pero, siendo la nueva Eva quien sería la madre del nuevo Adán, fue, por el eterno designio de Dios y por los méritos de Cristo, apartada de la ley general del pecado original. Su redención fue la verdadera obra maestra de la sabiduría redentora de Cristo. Es un redentor mayor quien paga la deuda en que no incurrió que quien paga después que ha caído en la deuda.

lunes 7 de diciembre de 2009

Mons. Pedro Daniel Martínez, obispo coadjutor de San Luis (cuando se quiere se puede...)


Buenos Aires, 7 dic. 2009 (AICA):

El Santo Padre Benedicto XVI nombró obispo coadjutor de San Luis al presbítero doctor Pedro Daniel Martínez, de 53 años, actual rector del Seminario mayor Santa María Madre de Dios de la diócesis de San Rafael.

La información fue difundida, como es de práctica, en Roma y en Buenos Aires en forma simultánea. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, a través de la agencia AICA.

Con este nombramiento la Argentina cuenta con 120 obispos.

El nuevo prelado sucederá al actual obispo de San Luis, monseñor Jorge Luis Lona, cuando éste cumpla 75 años y el Papa decida aceptarle la renuncia canónica. Actualmente tiene 74 años.


Mons. Pedro Daniel Martínez


Datos biográficos Nació en la ciudad de Mendoza el 5 de marzo de 1956. Cursó sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Arquidiocesano de Paraná y fue ordenado sacerdote en la arquidiócesis de Mendoza el 17 de diciembre de 1981. Su primer nombramiento fue como vicario parroquial en la parroquia San Vicente Ferrer, en Godoy Cruz (1982-1984). Después fue destinado a la parroquia Santa María Goretti en Luján de Cuyo. Simultáneamente ejerció el oficio de notario del Tribunal Eclesiástico de Mendoza (1983-1984). Por invitación del obispo de San Rafael se incardinó en esa diócesis y fue enviado a Roma para terminar los estudios teológicos. En 1992 concluyó el doctorado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Lateranense, y más tarde, en 2003, siempre en la misma universidad, obtuvo el doctorado en Teología Dogmática. En la diócesis de San Rafael se desempeñó como Secretario Canciller (1992-1993) y como Prefecto de Estudios y Formador del Seminario Mayor Diocesano Santa María Madre de Dios, hasta 1993. Junto a su función docente en el Seminario de San Rafael, enseñó también Teología en el Seminario San Miguel Arcángel de San Luis. Desde 1998 hasta 2000 fue profesor titular de Teología en la Cátedra de Economía del Instituto del Carmen de San Rafael. Desde 2005 es profesor de Teología Fundamental en la Facultad de Psicopedagogía, Filosofía y Ciencias Sagradas de la Universidad Católica de Cuyo. Entre los años 1999 y 2001 la Congregación vaticana para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica lo designó Consejero del Comisario Pontificio para la Asociación “Instituto del Verbo Encarnado (I.V.E.)”, y desde el años 2000 hasta 2002 fue perito consultor de la Comisión Episcopal Fe y Cultura de la Conferencia Episcopal Argentina. Es miembro de la Sociedad Argentina de Derecho Canónico, de la Sociedad Argentina de Teología y de la Sociedad Tomista Argentina. Colaboró con varias obras de investigación teológica, y publicó en varias revistas. Además, en 2006 editó “El magisterio ordinario de la Iglesia en el pontificado del beato Pío IX”. Desde 2008 es rector del Seminario diocesano de San Rafael.


La diócesis de San Luis


La diócesis de San Luis, cuya jurisdicción diocesana comprende todo el territorio de la provincia del mismo nombre, fue creada por el papa Pío XI el 20 de abril de 1934.Tiene una superficie de 76.780 kilómetros cuadrados y una población de unos 430.000 habitantes, de los cuales se confiesan católicos el 90%. Cuenta con 48 parroquias y 115 iglesias y capillas no parroquiales. Para la atención espiritual de la feligresía cuenta con 76 sacerdotes (75 diocesano y 6 religiosos), un diácono permanente y 82 religiosas. La diócesis cuenta con 20 centros educativos. El actual obispo, monseñor Jorge Luis Lona, es el quinto diocesano. Lo precedieron monseñor Pedro Dionisio Tibiletti (1935-1045), monseñor Emilio Antonio Di Pasquo (1946-1961), monseñor Carlos María Cafferata (1961-1971), y monseñor Juan Rodolfo Laise OFMCap. (1971-2001).+

domingo 6 de diciembre de 2009

Villa María (Cba.) opinión de la Iglesia sobre uniones homosexuales




La Iglesia católica dijo no a las uniones civiles y el hecho quedó apuntado en la carpeta de cada uno de los integrantes del cuerpo legislativo en la jornada de ayer.“Esta propuesta necesita una reflexión profunda y serena sobre el amor humano, sin apuros, ni presiones coyunturales ni sectoriales. En este debate es necesario revisar las ideologías y proponer una cultura respetuosa de la naturaleza humana y de los valores de nuestro pueblo”.



Así se expresó el padre Ariel Manavella sobre el proyecto de creación de un registro para formalizar uniones entre personas del mismo sexo presentado por el concejal Carlos Andrada.



El sacerdote de la Iglesia católica fue uno de los participantes de la reunión convocada por los concejales en la Casona de Pereira y Domínguez para escuchar la opinión religiosa sobre la iniciativa de Andrada. Manavella, en diálogo con EL DIARIO, precisó que respeta a todas las personas pero lo que se trata en este proyecto es una cuestión de fondo que va más allá de la letra de la propuesta para dar una seguridad patrimonial a las parejas.



“Lo que se está intentando, lo que está en juego es que aparezca la homoxesualidad como una opción sexual más de las personas”, afirmó.



El padre Manavella remarcó que “no existe una reciprocidad física, sicológica ni espiritual plena entre dos personas del mismo sexo. Esa plenitud se da entre el varón y la mujer”.



“No puedo meterme en la decisión de las personas, tengo respeto a las personas homosexuales pero la falta de respeto es no proponerles un camino pleno y rico para su vida.”



El sacerdote indicó, por otra parte, que se está poniendo en riesgo dos instituciones vitales: el matrimonio y la familia y mostró su preocupación porque la sociedad equipare las uniones civiles al matrimonio.Uno de los puntos resaltados por la Iglesia, sobre la unión de personas del mismo sexo, gira en torno a la ausencia total de posibilidad de dar vida. Los principios antropológicos, la falta de complementariedad entre dos sexos iguales y el sentido de la naturaleza humana fueron las cuestiones que estuvieron presentes en el debate generado en la Casona con la visión religiosa.



Estuvieron presentes, también, representantes de la Mesa Coordinadora Pastoral y el Consejo Pastoral de Villa María, Villa Nueva y la zona, coordinado por el reverendo Ricardo Rivarola. Los miembros de estos cultos también fijaron su desacuerdo sobre la cuestión.“La palabra de Dios es muy clara. Estas uniones (civiles) ofenden a la moral pública y a la formación de los niños. El Gobierno no puede avalar lo que está en contra de lo natural. Si esto prospera aceleramos el final de la raza”, fueron conceptos planteados por el Consejo Pastoral.


Fuente: El Diario (del sur de Córdoba, edición digital)

¿Que le estará deparado a este buen obispo?


-Hablamos mucho de Alianza de Civilizaciones y paradójicamente nos avergonzamos de nuestra civilización: la cristiana. ¿Cómo podemos dialogar con otras culturas si no partimos de sentirnos identificados con nuestras raíces? Si el diálogo no parte de nuestra «identidad», lo más probable es que terminemos por ser absorbidos... Por ello, yo creo que el relativismo de nuestros días, es una especie de suicidio espiritual.


Hace un largo tiempo que leo en Ecclesia sus reflexiones, serenas, agudas, justas. Cuanto me gustaría conocerle. Es con todas las palabras un sacerdote, un obispo entero. Siempre me ha dado la impresión que tiene una gran vida interior, y como siempre eso se nota. Ahora obispo residencial de San Sebastián. Ojalá su claridad espiritual e intelectual siga intacta, mejor todavía que siga creciendo, obispos así el Señor seguro les tiene preparado mayores desafíos...